• Isaac Román

¿Y si no me propongo metas para el próximo año?

Debes ponerte metas. Prepara tus metas para el nuevo año. Escribe tus nuevas metas.


¿Identificado? En días de fin y principio de año llueven publicaciones sobre las metas, las propuestas y los planes. Es tanto que no sé por qué llegaste hasta aquí leyendo si, con tanta saturación, ya no queremos verlo pero ni con ofertas.


Bueno, que llegaras hasta aquí es un logro y más cuando sepas que esta no es una publicación para motivarte a hacer nuevos planes para el nuevo año. Al contrario, voy a cuestionar esa tendencia.



Pensemos de manera objetiva antes de argumentar: ¿cuándo debemos establecer nuevas metas? Cuando tenemos un objetivo, un sueño o un proyecto en mente. No establecemos metas para parecer gente “cool” o para aparentar que estamos bien asociados con la tendencia, lo hacemos porque tenemos un destino al cual llegar y para lograrlo necesitamos las metas.


¿Sabías que establecer metas sin un objetivo nos frustra y nos expone a altas posibilidades de no cumplirlas? Las metas no suelen ser todo el tiempo motivadoras, lo que nos motivan son los avances o las conquistas, las metas más bien nos retan y nos fuerzan a trabajar más y sacrificarnos más y…eso no es algo que nos inspira todo el tiempo.


Cuando pones metas siguiendo un objetivo te sientes motivado con cada paso y con cada avance. Entonces, a pesar del costo que tienes que pagar por conseguir la meta, la satisfacción de estar lográndolo y el acercarte al objetivo te motivan a continuar.


Con esto en mente podemos reír preguntándonos y llorar contestándonos: ¿por qué establecemos nuevas metas cada año? Bueno, basado en lo anterior habrían varias respuestas:


1. Hacemos nuevas metas cada nuevo año porque todos nuestros objetivos son a corto plazo (menos de un año) y por eso renovamos las metas cada 365 días. Esto, lo escribo más con tono irónico que con certeza.


2. Hacemos nuevas metas cada cambio de año porque es una tendencia y no queremos sentirnos fuera de la corriente. Si todos se proponen nuevas metas, ¡¡yo también!!


3. Hacemos nuevas metas al iniciar cada año porque no tenemos un objetivo claro en la vida y las metas son la excusa para sentir que tenemos uno (auch!).


4. Hacemos nuevas metas al principio del año porque en el que termina no tuvimos disciplina para cumplirlas y queremos probar si esta vez lo haremos. Entonces nos volvemos expertos procrastinadores.


5. Hacemos nuevas metas cada nuevo año porque la vida se nos acaba el 31 de diciembre y vuelve a empezar el 01 de enero y por lo tanto debemos renovar todo. En otras palabras nunca maduramos, ni crecemos, ni avanzamos, sino que estamos dando vueltas como la tierra sin llegar a ningún lado (parece que alguien está tirando piedras aquí)


No está mal proponerse nuevas metas, lo que no consigo entender es por qué estas deben —según lo que se publica— relacionarse con el año nuevo. Rara vez nuestros propósitos se alcanzan en un año. Muchas veces toman 18 0 30 meses, a veces más; eso haría que en la mayoría de los diciembre/enero no tengamos que establecer nuevas metas porque esas ya fueron establecidas y estamos en el camino a conseguirlas.


Admito que algunas pocas veces el fin/principio de año ha coincidido con el cierre de una etapa que esté viviendo, pero no ha sido siempre así. Normalmente nuestras etapas coinciden con el año nuevo cuando están ligadas a un horario escolar o a un contrato laboral que finaliza con el año, pero no todas las metas y objetivos de vida están relacionados con ello.


Si este año tienes que ponerte nuevas metas que sea porque estás iniciando un nuevo ciclo en tu vida, no porque es año nuevo. Antes de que establezcas tus metas te recomiendo seguir esta estructura de preguntas clarificadoras, te ayudarán no solo a establecer metas sino a clarificar tu objetivo. Pregúntate:


¿Hacia dónde voy?

¿Qué camino me sirve?

¿Cuáles medios necesito para llegar?

¿Quién soy?

¿Con qué cuento para conseguir lo que me propongo?

¿Qué necesito aprender en el camino para conquistar lo que me propongo?


El tomarte el tiempo para estas preguntas puede ser más provechoso, intencional y práctico que proponerte metas añejas. Me atrevo a decir que, en muchos casos, la única meta que la sociedad necesita proponerse para este fin de año es definir un objetivo para terminar la etapa de vida en la que están y de la que no han podido salir. Recuerda esto: a mayor claridad del propósito, mayor intencionalidad definiendo metas y por lo tanto mayor fluidez respondiendo las preguntas trascendentales que te propuse unas líneas antes.


Entonces, si este fin/principio de año no tienes metas que proponerte (porque sigues trabajando en tus metas previamente establecidas) no te sientas mal, continúa tu camino concentrado en lo que estás haciendo, trabajando en silencio pero conquistando en grande. Las conquistas más importantes no son las que hacemos en el entorno de nuestra vida sino en lo interno de nuestra alma.

11 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo